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martes, 24 de junio de 2014
Nunca tuvimos los días contados.
Cuando la cuerda está tensada a punto de romperse, cuando la mínima chispa puede hacer un gran incendio justo en ese momento te das cuenta de que esa chispa puede hacer que pierdas todo lo que has elegido durante estos años. Luego llega ese continuo martes 13 en el que quedamos sumidas y te das cuenta de que en los malos momentos las personas se unen por un fin común, dando igual esa chispa, entonces ¿por qué no hacerlo así toda la vida como lo llevamos haciendo? A fin de cuentas son las hermanas que hemos elegido. Entre todas somos agua y esa chispa no prende, entre todas somos nudo y la cuerda no parte, entre todas somos una.
7 de
junio de 1996 nace una cosita pequeña (aunque con la cabeza grande jj) a la que
llamaran Raúl, y nace ese mismo día otra
cosita que llamaran Samuel. Después de dieciséis años más o menos, algo quiso
que les conociese y después de dos años de amistad aquí seguimos, teniendo que
aguantarles día a día y pudiendo decir que a 7 de junio de 2014 se me han hecho
unos grandullones .
Querido osito, son dieciocho años ya y tengo el placer de poder seguir a tu lado para felicitarte otro año más, otros doce meses que hemos conseguido aguantarnos aunque haya habido de todo, pero tengo claro que eres de las personas más verdaderas que hay y una de esas que no me perdonaría perder porque sé que eres de las que son difíciles de encontrar, de las que son capaces de aguantar hasta las ocho de la mañana hablando conmigo, de los que son capaces de que me ría sin parar pero también de sacarme de quicio en un segundo con tu manía de llevarme la contraria en todo. Eres único y como tal te valoro. Y habrás cumplido dieciocho pero voy a estar felicitándote mil millones de años más, que te quiero mucho. Por que quién diría que ese flequillos de la boda iba a acabar hablándome un uno de julio para contarme su mierda de día, íbamos a hablar de nuestros amores y desamores y que al final no íbamos a dejar de hablarnos apenas ni un día durante estos dos años, y ahora estoy aquí para felicitarte tu mayoría de edad, ese día que entras en el mundo de los adultos y de las responsabilidades, el de las decisiones que te marcarán, pero también en el que podrás sacarte el carné para llevarme de fiesta, en el que te tendré que meter una lima en una tarta para sacarte de la cárcel… en fin, que tengas los años que tengas, aquí me vas a tener para apoyarte en tus decisiones, para reírme de tus caídas, para darte la chapa hasta aburrirte, para sacarte de quicio y para lo que necesites 24/7; que sé que soy difícil de aguantar y que he conseguido casi lo imposible, enfadarte de verdad, pero créeme que daría lo que fuese para que no volviese a ocurrir en los mil años que nos quedan de vida, porque eres capaz de calmarme aunque esté enfadada y porque eres de las pocas personas a las que me gusta hablar de todo sin ningún problema, vamos que eres de las que me gustaría tener a mi lado toda la vida. Muchísimas felicidades, felicísimos dieciocho, ahora te queda disfrutarlos porque te los mereces y ya pido yo el deseo por ti, pido que seas feliz día tras día, porque tú realmente nos haces felices a los demás.
Samuel, tus dieciocho son igual de importantes, después de que nos presentase R acabamos siendo muy buenos amigos, porque tienes un gran fondo y un gran corazón, incluso más grande que tú! Hay personas que entran y posteriormente salen de nuestras vidas, pero tú no, tú entras y siempre sabes como hacerte un hueco para no salir nunca más, porque te haces querer, porque siempre estás ahí para decir la palabra oportuna en el momento oportuno, porque sabes poner la calma hasta en momentos que parece imposible, cabe darte las gracias por estos dos años en los que has aguantado todas mis rayaduras y también por haber confiado en mi para las tuyas. Bienvenido al mundo de los dieciocho, ese mundo que da tanto miedo y que espero que los disfrutes y que cumplas muchos más a mi lado para poder seguir compartiendo miles de momentos, que te mereces lo mejor y desde luego que este año es el tuyo Saham, que se te quiere un montón y que hagas lo que hagas me vas a tener siempre siempre.
7 de junio de 2014, dieciocho años de los dos chicos más guapos del mundo, gracias a los dos por ser como sois y por querernos a las demás como somos. MUCHÍSIMAS FELICIDADES.
Querido osito, son dieciocho años ya y tengo el placer de poder seguir a tu lado para felicitarte otro año más, otros doce meses que hemos conseguido aguantarnos aunque haya habido de todo, pero tengo claro que eres de las personas más verdaderas que hay y una de esas que no me perdonaría perder porque sé que eres de las que son difíciles de encontrar, de las que son capaces de aguantar hasta las ocho de la mañana hablando conmigo, de los que son capaces de que me ría sin parar pero también de sacarme de quicio en un segundo con tu manía de llevarme la contraria en todo. Eres único y como tal te valoro. Y habrás cumplido dieciocho pero voy a estar felicitándote mil millones de años más, que te quiero mucho. Por que quién diría que ese flequillos de la boda iba a acabar hablándome un uno de julio para contarme su mierda de día, íbamos a hablar de nuestros amores y desamores y que al final no íbamos a dejar de hablarnos apenas ni un día durante estos dos años, y ahora estoy aquí para felicitarte tu mayoría de edad, ese día que entras en el mundo de los adultos y de las responsabilidades, el de las decisiones que te marcarán, pero también en el que podrás sacarte el carné para llevarme de fiesta, en el que te tendré que meter una lima en una tarta para sacarte de la cárcel… en fin, que tengas los años que tengas, aquí me vas a tener para apoyarte en tus decisiones, para reírme de tus caídas, para darte la chapa hasta aburrirte, para sacarte de quicio y para lo que necesites 24/7; que sé que soy difícil de aguantar y que he conseguido casi lo imposible, enfadarte de verdad, pero créeme que daría lo que fuese para que no volviese a ocurrir en los mil años que nos quedan de vida, porque eres capaz de calmarme aunque esté enfadada y porque eres de las pocas personas a las que me gusta hablar de todo sin ningún problema, vamos que eres de las que me gustaría tener a mi lado toda la vida. Muchísimas felicidades, felicísimos dieciocho, ahora te queda disfrutarlos porque te los mereces y ya pido yo el deseo por ti, pido que seas feliz día tras día, porque tú realmente nos haces felices a los demás.
Samuel, tus dieciocho son igual de importantes, después de que nos presentase R acabamos siendo muy buenos amigos, porque tienes un gran fondo y un gran corazón, incluso más grande que tú! Hay personas que entran y posteriormente salen de nuestras vidas, pero tú no, tú entras y siempre sabes como hacerte un hueco para no salir nunca más, porque te haces querer, porque siempre estás ahí para decir la palabra oportuna en el momento oportuno, porque sabes poner la calma hasta en momentos que parece imposible, cabe darte las gracias por estos dos años en los que has aguantado todas mis rayaduras y también por haber confiado en mi para las tuyas. Bienvenido al mundo de los dieciocho, ese mundo que da tanto miedo y que espero que los disfrutes y que cumplas muchos más a mi lado para poder seguir compartiendo miles de momentos, que te mereces lo mejor y desde luego que este año es el tuyo Saham, que se te quiere un montón y que hagas lo que hagas me vas a tener siempre siempre.
7 de junio de 2014, dieciocho años de los dos chicos más guapos del mundo, gracias a los dos por ser como sois y por querernos a las demás como somos. MUCHÍSIMAS FELICIDADES.
lunes, 2 de junio de 2014
Cuando algo se acaba deja huella para siempre. 96'
Todo tiene un final, pero no todos los finales son tristes ¡y desde luego que este no lo es!
Segundo de bachillerato ha llegado a su fin, pero hasta aquí hemos llegado todos juntos. Hemos convivido codo con codo durante seis años, seis horas al día, de lunes a viernes, hemos visto como a nuestros chicos les ha salido barba y les ha cambiado la voz, y han dejado de ser esos niños que no hacían más que travesuras y se pasaban el día en jefatura, y también hemos visto como las chicas, hemos pasado de ser esas niñas que iban por los pasillos con miedo al ver a los mayores, a ser unas mujeres hechas y derechas, hemos encontrado los que creíamos nuestros amores para toda la vida, y también los desamores más amargos. Está claro que no todo han sido buenos momentos, tantas horas juntos han llegado a desgastar en ciertas ocasiones, pero esas asperezas nunca se recuerdan, y si se hace siempre se les recuerda con humor.
Yo, de todos estos años en el instituto me llevo sólo los buenos momentos, porque los malos me hicieron madurar y hacer que viniese algo bueno, como llegar a acabar mis estudios para poder elegir la carrera que quiero.
¿El mejor momento? Es una pregunta que se nos vendrá a la cabeza en unos años cuando el instituto lo veamos muy lejano, pero ¿cuál es la mejor respuesta? De seis años no se puede sacar un sólo momento, pero sé que el momento que más no ha unido como grupo a los 117 que somos, ha sido la organización del festival, sentirnos directores, sentirnos actores, sentirnos bailarines, sentirnos realizados! Y ver que la unión hace la fuerza, porque sólo lo conseguimos cuando nos juntamos todos, y ahora ya no hay quien nos separe, por lo bueno y por lo malo estamos aquí juntos, proclamándonos la mejor generación que ha pisado este instituto, y sabiendo que a fin de cuentas somos personas, necesitamos relacionarnos, y qué mejor que hacerlo que con estas maravillosas personas que nos han hecho reírnos tanto en las excursiones, en Jaca cayéndonos una y otra vez, en Valencia saltándonos muros para fugarnos por la noche del Hotel, en Barcelona bebiendo en la playa y ligando en los bares, en Italia apoderándonos de cada hotel cuando nos juntábamos todos en una habitación, o en Andalucía llegando cada día a las 7 al hotel gritando por la calle como si fuésemos una charanga; también esas personas que nos han aguantado en épocas de exámenes cuando sólo teníamos caras largas, estrés y gritos, a fin de cuentas, esas personas que son nuestros amigos y amigas, que nos han acompañado en la etapa más importante de nuestras vidas, en la etapa en la que hemos madurado (o casi), la etapa que se acaba y que da paso a una nueva, en la que muchos dejaremos de vernos, otros seguiremos aguantándonos, una etapa que da miedo sólo de pensarla, pero sé que vamos a estar muy orgullosos los unos de los otros de lo que vamos a conseguir. Ha sido un placer compartir estos seis años con estos cacacaballeros. Hasta siempre.
Segundo de bachillerato ha llegado a su fin, pero hasta aquí hemos llegado todos juntos. Hemos convivido codo con codo durante seis años, seis horas al día, de lunes a viernes, hemos visto como a nuestros chicos les ha salido barba y les ha cambiado la voz, y han dejado de ser esos niños que no hacían más que travesuras y se pasaban el día en jefatura, y también hemos visto como las chicas, hemos pasado de ser esas niñas que iban por los pasillos con miedo al ver a los mayores, a ser unas mujeres hechas y derechas, hemos encontrado los que creíamos nuestros amores para toda la vida, y también los desamores más amargos. Está claro que no todo han sido buenos momentos, tantas horas juntos han llegado a desgastar en ciertas ocasiones, pero esas asperezas nunca se recuerdan, y si se hace siempre se les recuerda con humor.
Yo, de todos estos años en el instituto me llevo sólo los buenos momentos, porque los malos me hicieron madurar y hacer que viniese algo bueno, como llegar a acabar mis estudios para poder elegir la carrera que quiero.
¿El mejor momento? Es una pregunta que se nos vendrá a la cabeza en unos años cuando el instituto lo veamos muy lejano, pero ¿cuál es la mejor respuesta? De seis años no se puede sacar un sólo momento, pero sé que el momento que más no ha unido como grupo a los 117 que somos, ha sido la organización del festival, sentirnos directores, sentirnos actores, sentirnos bailarines, sentirnos realizados! Y ver que la unión hace la fuerza, porque sólo lo conseguimos cuando nos juntamos todos, y ahora ya no hay quien nos separe, por lo bueno y por lo malo estamos aquí juntos, proclamándonos la mejor generación que ha pisado este instituto, y sabiendo que a fin de cuentas somos personas, necesitamos relacionarnos, y qué mejor que hacerlo que con estas maravillosas personas que nos han hecho reírnos tanto en las excursiones, en Jaca cayéndonos una y otra vez, en Valencia saltándonos muros para fugarnos por la noche del Hotel, en Barcelona bebiendo en la playa y ligando en los bares, en Italia apoderándonos de cada hotel cuando nos juntábamos todos en una habitación, o en Andalucía llegando cada día a las 7 al hotel gritando por la calle como si fuésemos una charanga; también esas personas que nos han aguantado en épocas de exámenes cuando sólo teníamos caras largas, estrés y gritos, a fin de cuentas, esas personas que son nuestros amigos y amigas, que nos han acompañado en la etapa más importante de nuestras vidas, en la etapa en la que hemos madurado (o casi), la etapa que se acaba y que da paso a una nueva, en la que muchos dejaremos de vernos, otros seguiremos aguantándonos, una etapa que da miedo sólo de pensarla, pero sé que vamos a estar muy orgullosos los unos de los otros de lo que vamos a conseguir. Ha sido un placer compartir estos seis años con estos cacacaballeros. Hasta siempre.
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