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martes, 16 de septiembre de 2014

Podrán pasar mil vidas.

-"¿Tiene sueñito mi niña?"- Mi abuela y su manía de seguir recordándome que soy su niña pequeña tenga los años que tenga. 
Por que para ella nunca creceré, siempre seguiré siendo la pequeña que ha cuidado desde que nací durante todos los fines de semana, veranos, navidades, semanas santas... de mi vida, a la que se empeñaba en poner vestido para ir a misa y a la que le daba dinero a escondidas para ir a por un helado. Ella tiene esa manía de creer que por estar a su lado allí en el pueblo nada malo puede pasarme, y creo que es lo mejor, no creo que soportaría verla llevarse un disgusto por mi culpa. 
A mi me gusta ser su niña pequeña, me gusta que me haga mi comida favorita porque se me antoja como a un bebé, esos macarrones con tomate que es lo más cercano al paraíso que jamás estaré, e incluso que me diga que con esos pantalones rotos y esa camiseta corta me van a mirar los chicos, que inocencia la suya. Tal vez gracias a ella sé de buena mano que por muy mayores que nos hagamos el corazón sigue manteniendo su ternura y jovialidad. 
Y creedme cuando digo que no hay deseo más fuerte que el de seguir escuchando '¿Tiene sueñito mi niña?' incluso cuando tenga cincuenta años, cuando el sueño me falte no por pesadillas, ni por madrugar para ver los dibujos, ni por llegar tras una noche de fiesta, sino por cuidar de mis hijos, por cuidarla a ella como ella nos ha cuidado a nosotros. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

“Di a aquellos que amas que realmente los amas y en todas las oportunidades y recuerda siempre que la vida no se mide por la cantidad de aire que respiraste, sino por los momentos que tu corazón palpito fuerte: de tanto reír, de sorpresa, de éxtasis, de felicidad sobre todo de querer sin medida” Pablo Picasso